Durante algún tiempo los movimientos sociales de diversas ideologías, intereses y conformaciones optaron por generar sus propias redes co-
municativas, sus propias vías de enlace que iban desde periódicos y revistas hasta radios y, recientemente, portales de Internet. La razón de fondo para la existencia de redes comunicativas alternas era precisamente por la desconfianza no sólo del contenido de lo que se transmitía por los principales medios de comunicación en el país, sino, sobre todo, por aquello que se decidía transmitir y aquello que quedaba fuera del conocimiento del público en general. Así, de las radios y estructuras de enlace comunitarias, pasamos a la llamada «comunicación alternativa», la que se proponía ser precisamente una fuente de información alterna a la visión de las grandes corporaciones comerciales vinculadas a las telecomunicaciones.
La transformación vino, entonces, en otro sentido. Lo alternativo se convirtió en un discurso igualmente cerrado, la mirada se centró en la percepción de sí mismo y el resto del mundo quedó fuera.
La complejidad de la construcción del espacio social en nuestro país nos obliga a que podamos ver en múltiples niveles y en múltiples direcciones de forma simultánea. La alternativa a la versión «oficial» de la historia se convierte en una nueva fuente de producción y almacenamiento de información, se transforma en aquello contra lo que se manifestó en un principio y que le dio razón de ser. Así, mientras alguien camina por las calles de su ciudad, se puede encontrar las diversas versiones de lo alternativo flotando en el aire: la «resistencia» tiene su versión de los hechos, el mundo de la política tiene la suya y, los ciudadanos que han comenzado a organizarse como los comerciantes, trabajadores o transportistas, han generado otro mundo diferente. Pero esto no es ninguna novedad, lo que sí lo es el hecho de que cada uno de ellos ha comenzado a generar sus propios medios de comunicación, por lo tanto, todo se asume a sí mismo como alternativo, lo que implica ahora a preguntarse ¿alternativo a qué?
Pasamos entonces a una etapa en donde las nuevas tecnologías ofrecen la posibilidad de nuevos enlaces comunicativos a bajo costo o sin costo alguno, las redes ciudadanas, los organismos civiles, las empresas, los gobiernos y los individuos a nivel personal tienen la posibilidad de transmitir de forma masiva su visión del mundo y de lo social, así, lo que tenemos es la constante reconfiguración de nuestros espacios cotidianos, ya no de la sociedad en general, sino de pequeñas porciones de ella. De esta manera pareciera que entramos a una etapa en donde los grandes cambios sociales, tecnológicos o científicos no se dan a niveles macro, sino a niveles micro, en fragmentos organizados del mundo social. Cada individuo es una agencia noticiosa en potencia y una forma de ver y entender el mundo, lo que se completa con su posibilidad comunicativa sin precedentes. El mundo de los blogs, aquellas páginas personales en Internet y las llamadas «comunidades virtuales» han comenzado a darle un nuevo rostro a los lugares que creíamos conocer.
Es cierto, las nuevas tecnologías han posibilitado fenómenos como al que hacemos referencia, pero todo movimiento de organización tiene sus antecedentes y el punto fundamental no es en sí el mundo de lo virtual, sino el hecho de que a través de la organización y análisis de la realidad, cualquiera que sea su naturaleza, las personas en general han comenzado a darle forma a su propio mundo. Así, lo alternativo se reconfigura bajo la idea de la oportunidad no sólo de pensar en un mundo diferente, sino compartirlo con el resto de las personas. Estamos nuevamente ante una posibilidad más de acción, ante la oportunidad de enlaces comunicativos sin precedentes y la pregunta ahora es otra ¿qué haremos ante semejante oportunidad?
Vía CambiodeMichoacan.com
Preguntas abiertas/Blogs y Politica
Fecha: Septiembre 28, 2006
Tags: Noticias |
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